
No puedo, es algo superior a mi, de verdad. Es algo que me puede.
Os hablo de los pelotas, no puedo con ellos. Normalmente no soy un broncas, ni un sindicalista radical. Yo voy a mi trabajo a diario, cumplo con mi jornada, cumplo con mi trabajo, no doy ningún tipo de problemas a mi jefe puesto que sé lo que tengo que hacer desde que me dan el curro por la mañana, ya que no me dicen lo bien que hago mi trabajo, tampoco quiero que me echen la bronca cuando algo me sale mal, puesto que la bronca ya me la echo yo mismo.
Como cumplo con mi trabajo y no me regalan nada, por qué coño le voy yo a regalar la oreja a mi jefe??? Bueno pues tengo un compañero que le regala la oreja a mi jefe de equipo, al jefe de recepción, al jefe supremo de mi curro y a la chica de información, pero no regala sólo la oreja es que también los invita a almorzar, se va al bar del polígono y les trae dos tortillas de patatas, unas empanadas, un ribera que bebe mi jefe, cerveza sin alcohol para el de recepción, cocacola para la chica.....
Pero digo yo y qué necesidad tiene un tío de 43 años hacer todo eso??? Por qué no se dedica a currar y a cumplir con su curro??' Qué necesidad tiene mi jefe de que un tío le esté chupando el culo (por no decir otra cosa) todo el día??
Qué dura es la vida del pelota y a éste en particular le sale también cara.
Es algo que mi padre nunca nos enseñó, sí nos enseñó a trabajar y a que nos pagaran lo que nos tenían que pagar, lo que no me enseñó es a chupársela a nadie por trabajar algo menos.
Panda de sinvergüenzas¡¡¡
Desde aquí un recuerdo a Marcelino Camacho, que se murió hace poco y ninguno nos hemos acordado de lo que luchó este hombre por el trabajador y las hostias que se llevó de parte del paquito.




